COLECTIVO

¿Quién es el otro?

 

Imagina que estás en un parque o en una plaza, ¿cómo describirías todo lo que no eres tú?

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Marina Fernanda Samaniego Diseñadora y fotógrafa

Víctor Dante

Activista

El otro es bien parecido a mí, no creo que haya muchas diferencias. Es el espejo de lo que soy, sólo que aniquilado, o no reconocido, o no visto. Creo que es lo mismo, pero desde una acera distinta. Creo que cada vez hay menos aceras para los otros en esta ciudad. A diferencia de los espacios donde el otro se reconoce, en Jalisco somos propios, decentes, de buenos modales, pero nadie se anima a discutir por los otros.

Estamos tan acostumbrados a estarnos separando: desde el país en que nacimos, el color de piel que tenemos, los rasgos, el sexo con el que nacimos ¿cuántas cosas nos tienen que separar como para decir que somos una esencia de energía con materia y tenemos una lógica y una razón?

Jaime Cobian
Activista

El otro es alguien que merece ser respetado, ser respetado ante el otro. El otro está a un lado mío, adelante, atrás de mí, ahí está.

Delia González

Psicóloga

Para mí el otro es aquella persona que me parece ajena. A lo mejor un empresario o una señora en la calle vendiendo dulces, en contextos muy ajenos o muy lejanos a mi realidad. Siento a las mujeres menos otro, me identifico mucho con grupos minoritarios, creo que por eso me identifico con las mujeres o con alguien de la diversidad sexual. Nunca siento que es otro si veo una persona trans por ejemplo, por más clase alta, media o baja que sea me siento identificada y siento que estoy ahí, como que entiendo esas luchas porque soy parte de grupos minoritarios, soy poliamorosa, soy bisexual, etcétera. En cabio mientras más sea de un grupo mayoritario lo veo más como otro.

Xochitl Ambriz

Investigadora

No me gusta que la pregunta esté dirigida al otro, porque son otras y otros. Creo que el otro al final de cuenta nos convierte en otra perspectiva en nosotros mismos. Creo que no podría nombrar a otro sin nombrarme a mí, también en el otro me reconozco. Para mí otro serían otras. Estoy construida en relación a los otros y las otras. Están en toda la ciudad, somos todos; creo que hablar de otros es separar. Estamos en el mismo espacio. ¿En la ciudad dónde están? Están en todos los espacios. Me suena mucho a la separación, a la diferenciación. Y yo no creo que seamos tan diferentes, creo que tenemos más cosas en común de las que podamos imaginar. No existe el otro realmente diferente, porque al final de cuentas me remite a mí.

Ricardo Salazar

Periodista

El otro somos todos. Y tendría que complementar: el otro siempre es una amenaza; y todos somos, en algún momento, una amenaza para los otros. En una ciudad como la nuestra, si eres migrante, eres una amenaza, si eres homosexual, eres una amenaza, si eres un conductor de camión, eres una amenaza, si no vives cerca de donde yo vivo, eres una amenaza, si tienes un color de piel distinto al mío, eres una amenaza, si votas por un partido político distinto al mío, eres una amenaza, si te dedicas a algo que no entiendo, eres una amenaza. En ese sentido creo que hace falta además de ver al otro, entender al otro. Necesitamos entender al grado de vivir y sentir, al otro. Parece que vivimos en una sociedad cada vez más diversa, y que entiende menos la diversidad. Antes se hablaba de los guetos gays, pero hoy hay guetos culturales, educativos, económicos y geográficos. Nos faltan vasos comunicantes.

Miguel Galán

Político

El otro es diverso, superficialmente casi igual pero distinto en lo medular. Por eso el otro es interesante. Está cercano si lo deseo pero por fortuna a distancia si eso necesito. Al mismo tiempo está en donde quiere estar porque es libre y eso está muy bien. Uno construye su realidad, no tenemos control sobre el otro pero sí sobre nosotros, por eso si necesito soledad y un espacio público apto pues elijo un horario en el que eso sea posible. Por eso el espacio público puede ser tan personal, solo hay que encontrar la receta que te va mejor a ti. Lo que creo fundamental es entender que el otro es indispensable cuando vivimos en sociedad. No siempre el otro nos enriquece pero casi siempre lo hace.

Paulina Flores

Activista

Siempre que escucho la palabra “otro” me recuerda a esa frase popular que dice: “ámense los unos a los otros”, pero lo interesante es que se contrapone con otra famosa frase: “ama a tu prójimo”. En este contexto lleno de contradicciones la otredad cobra sentido con la diferenciación de lo que está fuera de mí, es decir el otro y la otra sirven para reconocerse a sí mismos y diferenciarse de lo que no somos. Pero lo peligroso es que esta diferenciación se traduzca en discriminación.

 

Históricamente los y las “no-otras” han sido las mayorías homogéneas, esas que se refieren al “deber ser” de los que conforman la sociedad: hombres, blancos, heterosexuales con poder adquisitivo. Así todo lo que no tenga estas características automáticamente se transforma en la otra y lo otro, lo que no es y lo que no debe de ser. Pero dentro de una sociedad tan multicultural, diversa y llena de contrastes como la nuestra, esto no puede ni debe seguir perpetuándose  Lo “otro” tiene  que evolucionar en el reconocimiento de las características diversas de las y los individuos.

 

Así pues lo realmente difícil en la sociedad, recordando las frases anteriores, es “amar y reconocer” al diferente, al que no es como yo, pero que tiene existencia como la mía. Es de humanos “amar y reconocer”  a lo lejano, a lo que no conozco pero respeto, más que al “prójimo”, es decir al que está cerca de mí y es igual a mí. No tiene ninguna dificultad respetar a lo cercano, lo complicado es respetar lo que no entiendo y está lejos de mí.

Macrina Pérez

Activista

Yo creo que el otro es y se forma a partir de imaginarios de la sociedad como el machismo o el capital. El otro se encuentra en los grupos que han sido marginados. El otro es el que no tiene reconocimiento en el espacio público o privado. El otro ha tendido a borrarse o a negarse a través de los discursos de violencia, discriminación, y aniquilación.

Armando Díaz

Activista

Los otros somos nosotros. Porque los otros de los otros somos nosotros. Hay un libro que dice “el otro es distinto a mí, su aquí es mi allí, y su ahora es distinto del mío, su espacio puede coincidir con el mío, pero vivimos en este mundo que nos es común”, este mundo que es común está lleno de estos otros que somos todos nosotros, en este mundo que nos es común. Es eso, otros, otros, otros, y al final somos nosotros.

Diana Rosales

Comerciante

En un espacio público el otro suele ser quien está a mi lado, tal vez leyendo, quien está jugando, pateando el balón, los veo a todos como parte del lugar, como que cada quien está en su propio quehacer del día, y para mí observarlos es ver al otro. Me interesa ver qué hacen, siempre soy mucho de observar, para mí todos son los otros independientemente de lo que sea de cada persona.

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