ASTROLABIO

Librado o la manipulación de la geografía

Tirar líneas y rayas en un papel para sentir que estamos en un lugar de este mundo es un signo de nuestra dependencia a la realidad, pero también puede constituirse en un acto de búsqueda consciente de otras realidades

Por LUIS  MORENO /

Ilustración: VIVIANA REYES

Largo es el camino,

oscuro el mapa del viajero

que otea el horizonte.

Parece tan cansado,

tantos cambios en el mapa

que había dibujado.

 

Family, El mapa

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Una ciudad no quiere a un hombre. Los familiares de éste se han empeñado en dificultar su existencia desde que este hombre es un niño, instalando en él dogmas, desencantos, ideas, miedos, límites. Algunas de las mujeres que residen en este lugar han hecho todo lo necesario para que las esperanzas amorosas del sujeto se conviertan en desaliento o en fracaso. Ni siquiera los hijos surgidos del matrimonio fallido le han podido brindar algún kilogramo de alegría que pueda guardar y consumir en pequeñas porciones y sobrellevar los días, pues la madre de los niños se ha dedicado a fabricarles una imagen paterna desastrosa de alcohólico y mujeriego, y ellos se lo han creído todo, por eso no lo buscan. El hombre, que sí es alcohólico y mujeriego, pero de ninguna manera un tipo desastroso, se llama Librado y tiene un oficio: cartógrafo del distrito electoral 01 de Michoacán, que comprende, entre otras poblaciones, La Piedad. Y desde que entró a trabajar al IFE sabe la importancia que los mapas tienen en la vida.

 

Una mañana, Librado recorre Las Colonias, en el límite entre las secciones 1556 y 1544. Debe revisar unas imprecisiones cartográficas, pues se trata de la cima de un cerro poco poblado y es sumamente accidentado, con calles mal trazadas y pendientes pronunciadas, lo que provoca errores en las delimitaciones vecinales. Hace más calor de lo habitual y la resaca, como todas las mañanas, lo mantiene en un estado de mal humor, el pulso le tiembla mientras fuma un cigarro. Se sienta en una piedra y contempla el paisaje a sus pies. Toda la ciudad, como una alfombra de carne, ladrillos y cemento. La ciudad que no lo quiere. Espera, hasta que hay un momento en que su pulso se normaliza y el temblor desaparece. Mira el mapa que corrige, ubica la sección 1531, donde el Lerma hace una herradura cerrada: ahí está su casa. Toma el cigarro y posa la punta ardiente en el lugar preciso. A lo lejos, una columna de humo aparece. Luego ubica la sección 1533, donde vive su ex esposa y sus hijos y la quema con indiferencia. Una segunda línea gruesa de humo aparece en el horizonte. Continúa con el lugar donde se ubica la casa de sus padres y repite la acción con la misma reacción. Librado saca su encendedor y quema el mapa completo. Unos minutos después, en el lugar donde se asentaba La Piedad de Cabadas, ya no hay nada construido ni destruido, simplemente la geografía primitiva. Librado siempre supo el poder de los mapas sobre el paisaje y lo usó en el momento que él consideró correcto.

 

***

 

El primer sentido de lo que es un mapa es que éste es la representación de un mundo. Los mapas muestran lo que hay, lo que existe. Y por ende, debemos creerles, son verdad, no mienten. La confianza en un pedazo de papel encontrado en el baúl de un marinero muerto, y el deseo de aventura y riquezas, mueve a Trelawney, Livesey y compañía a dirigirse a una isla caribeña sin saber si en verdad existe. Aunque luego, ya en la isla, de nada servirá el papel: Ben Gunn se encargará de hacerlo inservible. Antes de los GPS, nunca un viajero desconfió de la guía Roji que llevaba en la guantera del auto. El mapa era la seguridad, el calco de la realidad, el éxito en su empresa dependía de la fidelidad del cartógrafo hacia su trabajo. Y no olvidemos que, como todo en la actualidad, los mapas pueden contener en sí la semilla de lo bello. Porque ahora todo, absolutamente todo, es bello si se aplica la mirada indicada, hasta un tiburón en formol. Una serie de fotografías de los simples mapas Michelin son la confirmación de que el protagonista de El mapa y el territorio es un verdadero artista. Aunque mientras continuamos con la novela, reflexionemos sobre cómo puede suceder esto; cómo montar una exposición con fotos de mapas puede hacer artista a un ser humano. Luego, al recordar quién es el autor de la novela, entendemos el mensaje.

 

Relacionado con el mapa, pero con elementos diametralmente opuestos, está el plano arquitectónico. El plano puede considerarse una especie de mapa más íntimo, un mapa de lo microscópico. Pero el plano no es una representación de lo ya existente, sino de lo que se supone debe existir. Una anticipación, un conjuro mágico: lo que se dibuja, existirá. No importa que no sea construido. Hace falta admirar cualquier proyecto del arquitecto neoclásico francés Etienne-Louis Boulleé para sentirse diminuto ante un pedazo de papel. Mientras que el mapa describe lo que existe, el plano advierte lo que existirá, haciendo, en cierta manera, que eso ya exista. Y quizás como parte de una obsesión personal, encuentro las palabras narrativa y poesía, en esta ocasión, cada una en un bando contrario.

 

Escritura de lo ya existente y escritura que provoca la existencia. El mapa no guía, es quien lo mira el que supone que hay señales que puede usar para llegar a un lugar, porque ahora, quienes creen que todo puede ser bello, también creen que todos debemos llegar a un lugar.

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