FONDO

Guadalajara: catálogo de salvaciones

Dejar de pertenecer es modificar el modo de vivir, la manera de relacionarse con el entorno. En la ciudad ocurre un cambio en la pertenencia religiosa que habla de incesantes transformaciones sociales. Una diversidad religiosa permite que distintas jerarquías de valores interactúen, y brinda una nueva concepción de sociedad tolerante. ¿Cómo ha ocurrido esa modificación de la espiritualidad? ¿Cuál es el futuro de la religión?

Print Friendly and PDF

En México las comunidades que han permanecido históricamente más cercanas a los centros de poder suelen estar vertebradas a la tradición católica. Sin embargo, para muchas personas la religión ha perdido su fuerza como centro de encuentro comunitario, y ha pasado a ser parte del legado cultural que se transmite por generaciones. En la ciudad se gesta una innovación sociocultural que podemos visibilizar desde el cambio en el ejercicio de la espiritualidad, y esto a su vez representa una muestra de las continuas transformaciones que ocurren en las sociedades urbanas y sus lógicas de convivencia. Mientras algunos buscan mejorar su experiencia espiritual, por medio de cultos distintos a los heredados, otros prefieren mantenerse al margen de cualquier estructura religiosa. La fama de Guadalajara como una ciudad conservadora se desprende de una realidad: en la zona centro occidente del país, el cambio de adscripción religiosa (cambio de una iglesia a otra) ha sido más lento. Sobre todo porque las sociedades de esta zona del país se fundaron y crecieron de la mano de la Iglesia Católica romana, máximo símbolo de poder económico, político y religioso durante las primeras etapas de su crecimiento y evolución.

 

La Iglesia Católica lucha por mantener su hegemonía, mientras las Iglesias pentecostales y evangélicas le arrebatan terreno. Del 2000 al 2010 el catolicismo perdió cerca de cinco millones y medio de creyentes según datos del censo del INEGI. A pesar de las cifras, ésta no es una historia enfocada en números, en masas de fieles, ni en éxodos colectivos. A través de historias individuales se puede observar el cambio social y cultural que se gesta entre grupos que cohabitan un mismo espacio. El cambio religioso que un individuo decide efectuar es una decisión personalísima. Un cambio transformador en el que convergen ideologías, relaciones familiares, de amistad o de trabajo.

 

En Guadalajara, dos fenómenos religiosos cuestionan por completo los fundamentos de la sociedad en que se instalan: la fundación de la iglesia mexicana más grande del mundo, y el arraigo de una polémica iglesia surgida en Brasil.

Donación: de acuerdo con su fe

 

Fui a un antiguo cine convertido en templo. Al entrar al recinto me encontré flanqueado por vitrinas con imágenes publicitarias de un programa televisivo. Parece un lugar de citas a ciegas de baja producción adornado con un logo rojo en forma de corazón y una paloma al centro. Después de unos minutos de ocupar mi butaca apagaron las luces y encendieron un arco de rojo con una cruz al centro. Los fieles pasaban por debajo de él y mantenían sus manos sobre sus cabezas. “Abandona esta vida ahora espíritu, este cuerpo no te pertenece más, esta vida no te pertenece más; en el nombre de Jesús, suelta la vida de esta persona, suelta” gritaba el pastor.

 

La Iglesia Universal del Reino de Dios [IURD] más conocida por su programa televisivo Pare de Sufrir fue fundada por Edir Macedo en 1977 al norte de Río de Janeiro. Antes trabajó como vendedor de boletos de lotería y en el Instituto de Geografía y Estadística de Brasil.

 

“Usted va a apartar un día de la semana, y va a hablar con Dios, con sinceridad y va a desahogar sus dolores, tristezas; amén. Si usted llega a derramar lágrimas, a llorar porque usted ya no soporta más eso, usted va a agarrar la servilleta y a secar sus lágrimas […] va a decir: yo no quiero más derramar lágrimas, yo no quiero más llorar por causa de esta situación; coloque delante de Dios sus problemas y prepare una ofrenda de veinte, de treinta, de cuarenta, de cincuenta, de cien (pesos), de acuerdo con su fe; amén”

 

Esas eran las indicaciones del pastor que, en portuñol, precedía la ceremonia.

 

No sorprende que Edir Macedo sea uno de los hombres más ricos de Brasil. Según Forbes [revista especializada en negocios y finanzas] su fortuna se valúa en 1.1 billones de dólares.

 

En 2013 adquirió el 49% de un banco brasileño que cobra una de las tasas de interés más altas del país. Además es dueño de la segunda cadena de televisión más grande de Brasil que compró con fondos que a la fecha no tienen una clara procedencia. Macedo ha librado batallas legales que lo acusaron de fraude y charlatanería. También se le asocia con la creación del partido político Republicano Brasileiro que tiene dirigentes ligados a la IURD.

 

En 2014 se inauguró la sede oficial de la IURD, en la que se pueden albergar hasta 10,000 fieles y que costó $200 millones de dólares.

 

Rosa acudió por primera vez a la Iglesia por iniciativa de una compañera de la tortillería donde trabaja. “Yo tenía una depresión, se murió la esposa de mi hijo, y aquí me ayudaron a salir de ella”. Lleva tres años de asistir a la Iglesia y por primera vez tiene la inquietud de leer la Biblia. En la Iglesia Universal le enseñaron que ella es capaz de leerla y entenderla, entablar una conversación con Dios por medio de su palabra. “Y después de la reunión te sientes bien, relajado” “¡Allá hasta hay que hacer cita!”, dice Rosa refiriéndose a la Iglesia Católica.

 

En la IURD después de cada ceremonia hay espacios para acercarse a los pastores y platicar con ellos, pedirles consejos o bendiciones. Las bendiciones van sobre personas, contratos, demandas o cualquier clase de necesidad.

 

Una señora que estaba formada para recibir una bendición del pastor, me dijo: “ahorita me toca visitar negocios, ofrezco créditos; y con la bendición se cierran más contratos”.

 

El obispo católico mexicano, Javier Navarro, d “han proliferado nuevos grupos religiosos cristianos, porque ha proliferado la libre interpretación del libro [refiriéndose a la Biblia]”. Ellos consideran que la interpretación del texto bíblico, es exclusivo de los creyentes católicos, los ministros y el papa quien tiene la máxima autoridad para definir la versión interpretativa.

 

Isaac, un joven profesor de artes marciales mixtas, asiste a las reuniones de la Iglesia Universal (Pare de Sufrir) los lunes, miércoles, viernes y domingos; mientras que los sábados ofrece clases gratis de defensa personal en las instalaciones de la Iglesia. “Era católico, pero nunca iba a misa” dice. Un lunes hace ocho meses, el gimnasio al que diariamente asistía, no abrió. Su madre lo invitó a una reunión y desde entonces no ha dejado de acudir. La familia cruzaba por dificultades económicas y su hermano tenía problemas de personalidad. Isaac dice que las cosas han cambiado. Él ofrece clases en distintas artes marciales y defensa personal en un gimnasio de Zapopan.

 

Como credo neo-pentecostés, la Iglesia Universal del Reino de Dios tiene una ética económica denominada “teología de la prosperidad” que considera el éxito monetario como un fin que hay que buscar, y a las donaciones como medio para obtener mayores beneficios.

 

En México la IURD tiene 178 centros religiosos y en Guadalajara presencia desde 1997.

 

A pesar de que la Iglesia Universal o Pare de Sufrir tiene pocos años de haberse instalado en Guadalajara, su expansión es exitosa en parte porque el cambio religioso, en este caso, no consiste en un rompimiento total con la tradición. Algunas personas experimentan un cambio gradual mientras practican el catolicismo y asisten a las reuniones de la IURD, al mismo tiempo.

Pentecosta... ¿qué?

 

La Iglesia Cristiana ha sufrido grandes separaciones. En 1054 la Iglesia Oriental y Occidental se separaron por diferencias doctrinales y políticas. En 1517, el monje alemán Martín Lutero hizo públicas sus 95 tesis que criticaban a la Iglesia Católica romana. El resultado son tres grandes ramas: catolicismo romano, Iglesia ortodoxa y protestantismo.

 

“Vi en la tele el programa [Pare de Sufrir], y dije ¿por qué no?”, el señor Manuel sólo encuentra una diferencia entre el catolicismo y la Iglesia Universal: no creen en los santos. Aunque en realidad es un poco más complejo: el término protestantismo se ha asignado a las Iglesias que abogan por la separación de la Iglesia Católica romana. Se “protestó” en contra de la Iglesia del siglo XVI por vender indulgencias, es decir, el perdón de los pecados mediante penitencia (arrepentimiento de los pecados) y dinero.

 

Para los protestantes las Escrituras (el texto sagrado, la Biblia) son la doctrina suprema y niegan la autoridad de obispos, del papa y de la tradición católica romana. Creen que se debe tener una relación directa con Dios, y esto niega la existencia de otras figuras divinas como la Virgen María y los Santos. En esto se basaba la única diferencia que el señor Manuel encontraba entre la Iglesia Católica y la Universal.

 

Del protestantismo se derivan muchas Iglesias, a las que surgen en los primeros años de la publicación de las tesis de Lutero, se les denominan Iglesias protestantes históricas. Y son la Iglesia luterana, calvinista, presbiteriana, anglicana, bautista, metodista y congregacional.

 

En el siglo XVI si no eras parte del clero católico, no podías acceder al texto bíblico. La preponderancia de leer la Biblia, dada por el protestantismo, configura un cambio radical en términos sociales y políticos. Tener acceso a la lectura de la Biblia, fortaleció la autonomía del individuo frente a las instituciones y autoridades.

 

Los movimientos protestantes en México tuvieron un papel importante en la etapa independiente de nuestro país. La mayor parte de las Iglesias protestantes históricas llegaron a finales del siglo XIX y tuvieron un papel activo en el movimiento constitucionalista. Colaboraron de cerca con los gobiernos surgidos después de la revolución mexicana y también sostuvieron una fuerte presencia en el sur del país, realizando un gran trabajo misionero e iniciando la traducción de la Biblia a lenguas indígenas.

 

A pesar de ser las iglesias protestantes históricas las que hicieron gran parte del esfuerzo misionero en México, las que mayor éxito han tenido en términos de expansión y adscripción de fieles en toda América Latina han sido las iglesias evangélicas y pentecostales.

 

El pentecostalismo nació en Los Ángeles, California, en el seno de la Iglesia Metodista, entre clases marginadas. Se basa en una religiosidad centrada en la promoción y experimentación del espíritu, es decir, proclaman que a Dios no se le lee, se le experimenta, se le siente. En los servicios religiosos incluyen testimonios de los creyentes que reconocen una intervención del espíritu o de un milagro.

 

A diferencia de los pentecostales, que son conservadores, los neo-pentecostales utilizan la cultura popular como medio de evangelización. La doctora Cristina Gutiérrez, investigadora del Colegio de Jalisco, menciona la creación del ‘rock neopentecostal’ cosa que “los pentecostales jamás harían, ni siquiera aceptarían la guitarra eléctrica”.

La Hermosa Provincia, el Vaticano de La Luz Del Mundo

 

Junto a uno de los accesos, la puerta nueve, una joven mujer y su hija esperan a que abran para instalarse en el lugar del coro. Ambas usan faldas largas, sin joyas o maquillaje, y un velo de encaje les cubre el cabello hasta los hombros.

 

— Yo nací en la Iglesia (de la Luz del Mundo), gracias a Dios— contesta Verónica.

 

Verónica llegó a Guadalajara junto con su esposo y se instalaron en la periferia que rodea a la Hermosa Provincia. Rentan una casa, y su marido se dedica a realizar pinturas al óleo por pedido.

 

La Iglesia del Dios Vivo, Columna y Apoyo de la Verdad más conocida como La Luz del Mundo [LLDM] fue fundada en 1926 por Eusebio Joaquín González, quien fuera militar en el Ejército Constitucionalista. Según la LLDM, Eusebio tuvo revelaciones divinas que le indicaron que él era el apóstol de Jesucristo.

 

En 1934, junto a los primeros creyentes, edificó el primer templo de su iglesia y en 1952 fundaron la Hermosa Provincia, una comunidad religiosa urbana de 14 hectáreas al Oriente de la ciudad de Guadalajara.

 

Marcelino García Barragán, general al que obedeció Eusebio Joaquín en tiempos de guerra, fue Gobernador de Jalisco de 1943 a 1947, y Secretario de la Defensa Nacional de 1964 a 1970, en el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz. A la Iglesia de LLDM se le ha vinculado con el PRI [Partido Revolucionario Institucional], como brazo clientelar. Se dice que su crecimiento se dio bajo el amparo de los gobiernos priístas a cambio de votos u otros favores.

 

El vocero de la Arquidiócesis (jurisdicción eclesiástica de la Iglesia Católica, de mayor rango que la Diócesis) de Guadalajara, Antonio Gutiérrez, señala que la Luz del Mundo nació por ordenamiento político del entonces presidente Plutarco Elías Calles. Según el vocero, el presidente tenía la intención de dividir y debilitar a los católicos.

 

Los miembros de La Luz Del Mundo basan su doctrina en las Escrituras (fuente escrita), es decir, la Biblia y principalmente el Nuevo Testamento; así como en la creencia de la elección divina de apóstoles (fuente oral). Creen que Juan fue el último apóstol de Jesucristo, hasta que Eusebio recibió el llamado de Dios y cambió su nombre a Aarón. Fue entonces que se restableció la primitiva Iglesia de Dios.

 

En la Hermosa Provincia, además del busto de Benito Juárez, sorprende la gran cantidad de lonas con motivos religiosos y políticos. Las lonas de plástico con el rostro del nuevo Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín, anuncian su elección tras la muerte o sueño (como se le llama en LLDM) de Samuel Joaquín, y resaltan por sus grandes dimensiones. Las otras lonas son pequeñas y más conocidas: en letras negras se lee ‘Villanueva’ y a un lado aparece el rostro del candidato priísta a la alcaldía de Guadalajara.

 

“Cuando Jesús vino a la Tierra muchas cosas cambiaron. Antes era pecado el acostarse con una mujer ajena, era pecado el acto. Ahora es pecado el sólo deseo. Con tu mente puedes estar pecando”, me dijo Aminadab, un joven estudiante de Historia en el CUCSH [Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Guadalajara].

 

“Van divididos hermanas y hermanos a distintos lados [en el templo], incluso los separamos entre adultos y jóvenes”. Aminadab ofrece un servicio a la Iglesia regalando un día de la semana para platicar con las personas que visitan la Sede de LLDM, misma que fue inaugurada el 9 de agosto de 1992, tiene 83 metros de altura y capacidad para albergar a 14, 500 personas.

 

Dos chicos compartían risas en las inmediaciones de la Hermosa Provincia, uno tenía 18 años y el otro 25. El mayor había estudiado hasta el bachillerato, mientras que su compañero terminó la secundaria, y dejó los estudios. Ninguno trabaja por el momento:

 

— ¿Y salen de fiesta?— les pregunté.

 

— Normalmente tenemos reuniones tranquilas; reuniones en familia, sin alcohol, ni música estruendosa.— cuando insistí sobre los géneros musicales que escuchaban, me dijo: — Aquí nada está prohibido ‘hijín’, puedes escuchar la música que quieras o usar el Internet para lo que quieras. Aquí te enseñan lo que está bien y mal, cada quien ya sabrá qué es lo que hace.

 

En la colonia no se escucha mayor estridencia que la del ministro a cargo de la ceremonia, que alza la voz de vez en cuando. Se percibe una tranquilidad inusitada comparada con el ajetreo que se vive en las calles aledañas.

 

Hay puestos que venden gelatinas, los clásicos elotes, pan dulce, y hasta faldas largas para las damas. Jóvenes y viejos se arremolinan, cada quién con su cada cual, en las bancas que rodean la iglesia, mismas que tienen las formas del templo en sus herrerías. Las casas de la colonia son blancas con canceles y adornos en dorado, que incluyen motivos judíos como la estrella de Israel o el candelabro de siete brazos [menorá].

 

“No nos molesta que nos vengan a preguntar, al contrario”. Cuando hablas con un creyente, sobre sus convicciones, comúnmente te invita a conocer su doctrina. Buscan generar empatía o sembrar una pregunta que motive el regreso a su Iglesia. Los creyentes tienen un amplio sentido evangelizador, sin importar la calidad de sus argumentos.

 

Una diferencia crítica entre la actitud de los católicos y los no católicos, apunta la doctora Cristina Gutiérrez, es la de dar testimonio de sus creencias religiosas, construir comunidad y hacer proselitismo. “Se ha asumido al catolicismo como una norma social, casi desvinculada de todo compromiso espiritual o religioso”, señala la socióloga especializada en religión.

 

Generalmente pensamos que la fidelidad en la veracidad de los dogmas religiosos es la única razón por la cual una persona decide ser parte de una u otra iglesia. Sin embargo, existen otros factores que influyen en el momento de definir las pertenencias religiosas. Por ejemplo: muchas personas, sin tener plena conciencia de ello, ordenan los beneficios que una u otra religiosidad les trae, por arriba de la creencia en los principios innegables de la institución. Estas percepciones de bienestar involucran contextos personales, sociales y políticos, muchas veces difíciles de discernir. Es decir, si se percibe una bondad en términos de salud, desempeño económico, lazos de amistad/comunidad, o cualquier factor al que se le asigne un valor de bienestar superior, las personas lo toman en cuenta para modificar sus afiliaciones religiosas.  Dependen del trabajo de fortalecimiento de las relaciones sociales o de la construcción de comunidad que realizan las iglesias, los flujos de pertenencia religiosa que ocurren en la ciudad.

Crisis de la espiritualidad institucionalizada

 

En México existe una pérdida de la tradición católica. El Doctor en Antropología, Elio Masferrer, ha cruzado información estadística oficial de la Iglesia Católica [Anuario Estadístico de la Iglesia Católica] y datos nacionales del Registro Civil Mexicano.  De acuerdo con su análisis, el porcentaje de católicos en México no puede ser mayor a 73.8%. Casi 10 puntos porcentuales menos que los identificados en el censo del INEGI 2010 [83%].

 

México es un país históricamente católico, pero además de la cantidad de personas que se adscriben a una iglesia distinta, existen grandes volúmenes de personas que se declaran sin religión.

 

Dentro de los principales desafíos del catolicismo está la disminución de las vocaciones,  es decir, el bajo reclutamiento de ministros de culto. La formación de los sacerdotes católicos toma mucho tiempo y se lleva a cabo en un sistema que hoy ha quedado caduco. El seminario como  internado donde se provee educación, comida y techo, tenía vigencia en una época de preeminencia de lo rural, en el que ser parte del clero significaba un ascenso social. Hoy, las personas tienen una oferta espiritual diversificada, y los sacerdotes católicos cada día son menos, frente a las Iglesias evangélicas que tienen una mayor flexibilidad para ordenar ministros o pastores, y cuyas comunidades suelen dotar de la atención pastoral, que la Iglesia Católica no provee.

 

“Desde hace 30 años, Guadalajara mantiene el mismo número de sacerdotes” dice el párroco, Alberto Ruiz, que atiende a la comunidad del Cerro del 4.

 

La prohibición del alcohol es otro de los éxitos de los evangélicos, según las apreciaciones del periodista Emiliano Ruiz Parra: “el alcoholismo era una epidemia en zonas indígenas o en periferias urbanas”.

 

Desde el punto de vista de Emiliano, la Iglesia debería reformarse para dar cabida a las mujeres que en la actualidad están casi completamente excluidas de cualquier puesto de autoridad en la curia diocesana. “Hay un chiste entre curas que d ¿Por qué se prohíbe que las mujeres sean sacerdotes? ¡Pues para que haya por lo menos un hombre en misa!” La Iglesia debería poner más atención al lugar que les da a las mujeres, mismas que fungen como base de su estructura, puntualiza.

 

Otro problema es la inclusión del celibato. Muchos hombres se abstienen de formar parte de la institución católica por la imposibilidad de formar una familia o mantener relaciones sexuales. En los primeros 1,200 años de la Iglesia no existió el celibato sacerdotal obligatorio, comenta el doctor Jean Meyer, historiador destacado por sus obras sobre la Guerra Cristera. En esa época la sociedad junto a las autoridades eclesiásticas exigieron la imposición del celibato; debido en parte a los problemas de herencia familiar y la mentalidad mágica de la sociedad, que confiaba más en un “santo varón conventual”.

 

Sin embargo la sociedad ha cambiado, en muchas partes del mundo la preeminencia de los Derechos Humanos y la crisis de la Iglesia a causa de los casos de pederastia, han hecho que una reforma al celibato sea bien vista entre los miembros de la institución. Periodistas y expertos en religión, opinan que la reforma sería para incluir al ministerio sacerdotal a los hombres casados. Esta no es la respuesta a la falta de ministros, pero sería un gran avance. “No sé si este papa que está sacudiendo mucho el árbol, da el brinco” dice Jean Meyer.

 

El tema de la moral sexual católica en México, es muy característico de nuestras sociedades. La prohibición que establece el clero de mantener relaciones sexuales antes del matrimonio y el uso de anticonceptivos, no se respeta. La tasa de fecundidad ha bajado (de 3.4 hijos por mujer de 15 a 49 años en 1990, a 2.2 en 2013 según datos del INEGI) como reflejo del control de la natalidad, y el primer encuentro sexual en México es por abrumadora mayoría antes de los 18 años. En el caso de la homosexualidad, ésta sigue siendo repudiada institucionalmente. A pesar de ello, en la sociedad se sigue permeando la idea de libertades sexuales y un sector de la Iglesia Católica, liderado por el Papa Francisco, impulsa una agenda de acogimiento a los homosexuales.

 

Emiliano Ruiz cuenta que en la pasada reunión mundial de obispos, donde se discuten asuntos relacionados a la fe, la moral y la disciplina [sínodo general], Francisco logró modificar el tratamiento a los homosexuales por mayoría simple (la mitad más uno), misma que él buscaba reformar por mayoría calificada (2/3). El próximo sínodo de la familia, donde seguramente volverá a intentar reformar la iglesia que preside, será en octubre de 2015.

 

La misa o liturgia católica en muchas ocasiones ha perdido gran parte de la intensidad que la ceremonia religiosa solía contener. Se asemejan a soliloquios en que las personas no encuentran la carga de emoción que sí tienen las celebraciones no católicas.

 

El movimiento de Renovación Carismática Católica, busca adecuar muchas de las prácticas pentecostales al culto católico, pero su amplia práctica comenzó a llevar a católicos al protestantismo. Tanto así que durante los años 70, algunos miembros de este grupo fundaron tres nuevas iglesias cristianas en Guadalajara. La práctica de este movimiento sigue vigente, pero no ha continuado expandiéndose como en sus inicios.

 

Javier Navarro, el obispo católico, acepta que hace falta tener en cuenta la parte emotiva del ser humano, pero recuerda que las emociones son pasajeras. Dice que el amor que se predica no se debe confundir con una emoción; él encuentra dentro de las razones que explican el surgimiento de propuestas cristianas, al dinero y al poder.

 

“Fundar una religión siempre puede ser un buen negocio […] otro factor, el ansia de poder: alguien prefiere ser cabeza de ratón que cola de león”.

 

También dice que “el andar buscando grandezas y poder, no es católico, si algún católico lo hace está mal, no es el Evangelio”. Y toca un punto clave, el Evangelio.

 

Los católicos no se equivocan cuando hablan de que “el Evangelio sigue resultando atractivo” e incluso mencionan que es indispensable “vivirlo en su más puro planteamiento y con toda radicalidad”. Pero parece que son los pentecostales (y sus derivaciones) quienes han puesto en práctica ese poder de la palabra.

 

Según la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México [ENADIS, 2010], el 48% de los católicos asisten por lo menos una vez a la semana al servicio religioso. De acuerdo a la Encuesta Valores y Actitudes de los Católicos en México 2006 (hecha por Ipsos Bimsa), sólo el 39% de los católicos asisten al menos una vez cada semana a su liturgia.

 

Para los grupos de otras denominaciones cristianas, es casi fundamental asistir a los servicios religiosos diariamente. Según la ENADIS [2010] aproximadamente 8 de cada 10 cristianos y casi 9 de cada 10 evangélicos, acuden por lo menos una vez a la semana al culto religioso.

 

Es importante para el catolicismo poder llevar de nuevo a sus fieles a la práctica de su religión, y a generar el sentido de solidaridad que construye comunidad.

 

El clero suele ser crítico al decir que “el rostro del Evangelio que transmitimos los católicos puede ser no muy atractivo” o “a nosotros como Iglesia Católica, nos falta ser más coherentes”. Desde la cabeza del catolicismo parece gestarse un cambio con las reformas que el papa Francisco busca implementar, pero las dificultades que significa reformar la estructura de la Iglesia son enormes.

 

Existe un gran número de normas en la Iglesia Católica, lo que la ha llevado en muchas instancias a una desmedida burocratización. Las raíces de la estructura católica son muy firmes y arraigadas, en parte importante, por el poderío económico que significan.

 

La politización de la jerarquía católica ha desvinculado la labor social y comunitaria en que el catolicismo nació, y es un margen minoritario el de sacerdotes que siguen llevando al extremo el Evangelio, y a su Iglesia como una institución progresista.

 

La Iglesia Católica es una institución tan heterogénea como la raza humana. En ella se encuentran, por medio de una compleja estratificación jerárquica, una multiplicidad de ideologías y formas de vivir los evangelios. Los católicos, según sus estadísticas, crecen en el mundo. En lugares como China, en donde históricamente nunca habían estado presentes, han comenzado una exitosa adscripción de fieles.

 

“Cuando se apaga la fe en Europa, prende en América Latina, y cuando en América Latina se vuelve como un poco dudoso, está prendiendo en Asia y en China, donde hay 100 millones de cristianos” dice Meyer.

 

Estamos lejos de ver el ‘derrumbe’ de la Iglesia Católica, “han sabido vivir en su propia crisis, han sabido torear su propia crisis. La han manejado bien, adaptándose de manera muy lenta” apunta Emiliano Ruiz.

Confrontación estructural

 

No es raro que las personas se mantengan fieles a las creencias familiares y/o de su contexto, porque el cambio religioso significa confrontación. Confrontarse a sí mismo, a la familia, los amigos, los compañeros, la sociedad, confrontar a la ciudad. El cambio religioso implica autonomía y valor.

 

Existen factores estructurales que producen cambios en las vidas de las personas e influyen en su cosmovisión. Estos cambios coadyuvan al cambio religioso.

 

El crecimiento demográfico y la urbanización son dos de ellos. En 100 años México pasó de ser un país de 15 millones de habitantes, a uno de 112 (en 2010). De ser un país rural (72% viviendo en poblaciones menores a 2 mil 500 habitantes), pasó a ser uno urbano con sólo el 23% de las personas viviendo en pequeñas comunidades.

 

Las grandes concentraciones humanas impactan la vida en comunidad, produciendo un efecto de anonimato que favorece la separación de las creencias tradicionales.

 

Meyer d “en un pueblito todos se conocen, y la gente decía ‘¡Ay fulano no va a misa!’ era impensable no practicar la religión, porque la gente empezaría a especular ‘será masón, será protestante, será ateo’ En la ciudad el anonimato cambia ese factor social”.

 

Cuando las personas dejan de vivir en contacto con la naturaleza, se produce un cambio radical en términos sociales y culturales. “No es lo mismo pasar la noche bajo las estrellas, cuidando al ganado o caminando como los arrieros, que andar en autopista o vivir en la ciudad donde nunca ves el cielo, o donde los niños no saben que la leche sale de las vacas” dice Meyer.

 

La pobreza y la marginalidad que se vive en las ciudades (producto del crecimiento demográfico, la procedencia étnica y la urbanización que han caracterizado a la etapa moderna de nuestras sociedades), juegan un papel importante en el cambio religioso mexicano, ya que es en esas poblaciones donde un mayor número de personas se han adscrito a las minorías religiosas.

 

La mayor cantidad de templos de minorías religiosas se establecen en áreas periféricas y adscriben, generalmente, a personas de bajo nivel socioeconómico. En el Atlas de la Diversidad Religiosa en México, coordinado por Renée de la Torre y Cristina Gutiérrez, se explora la relación entre las condiciones de marginalidad y la pluralidad religiosa para explicar el efecto socioeconómico.

 

Otro factor es el efecto de la secularización (eliminar pertenencia de cualquier asociación religiosa) de la vida pública en México. Este proceso se ha ido dando de forma paulatina y los elementos que lo han gestado son importantes hechos históricos como las leyes de Reforma o la guerra cristera. La Iglesia Católica fue forzada a concentrarse en la predicación y la administración de sus sacramentos, dejando de lado la atención a los servicios sociales que detenta el Estado. Como concepto político de la modernidad, el Estado es una forma de organización que debe garantizar el respeto a los derechos de las personas, y por ello es indudablemente secular.

 

Existe un amplio debate en torno al secularismo que se da a distintos niveles. Fernando E. Arlettaz identifica tres esferas: pública estatal, pública no estatal y privada. Aspectos como el matrimonio generan conflictos entre esferas. A pesar de que en la esfera pública estatal se pretende otorgar una igualdad de condiciones para los ciudadanos, el matrimonio se mantiene ligado a la esfera pública no estatal, es decir, iglesias o grupos de ciudadanos. La esfera privada, por medio de colectivos no estatales, impulsa distintas agendas. Mientras una corriente teórica pugna por una completa neutralidad del estado frente a la religión, otra admite que la esfera pública (estatal y no estatal) no puede ser completamente ajena a las tradiciones históricas de la sociedad.

 

Una asociación religiosa responde a necesidades sociales, de la comunidad específica en que se instala. Los factores internos que las iglesias promueven como sus técnicas de evangelización, jerarquía eclesiástica, doctrinas o dogmas, les ayudan a tener éxito al momento de responder a lógicas de carácter social, como la necesidad de pertenecer a una colectividad, o la construcción de redes personales que formen comunidad.

 

La Iglesia Católica, para muchas personas, dejó de responder a las necesidades sociales de comunidad con las que fungía.

El futuro es hoy

 

En Guadalajara y su zona conurbada el crecimiento de la oferta religiosa ha aumentado sustantivamente. Esto se ha visto reflejado en el aumento del número de Centros de Culto Religioso no Católicos [CCR]. En el libro Una ciudad donde habitan muchos dioses (trabajo cartográfico de la diversidad religiosa en Guadalajara), se muestra que de 1950 a 1959 tan sólo abrieron 15 CCR, de 1970 a 1979 abrieron 46, para 1999 ya eran 134 y en 2007 se registraron 449.

 

Las minorías religiosas cada vez lo son menos. La sociedad jalisciense dejó hace tiempo de ser unirreligiosa, como apunta Cristina Gutiérrez, “[por ello] será necesaria una tolerancia y convivencia interreligiosa”.

 

A algunos miembros del clero católico no les preocupa tanto la deserción de miembros de la Iglesia Católica, sino el mejoramiento de la vida de sus miembros según los evangelios y las reglas morales de su Iglesia.

 

El pragmatismo religioso parece tomar relevancia, entendido como el sistema de bondades en el que muchas personas están basando su pertenencia religiosa. Corresponder a las necesidades de comunidad y las percepciones que permiten a las personas experimentar una mayor felicidad, es una necesidad humana de primer orden que no implica para las iglesias hacer grandes reformas a su estructura o doctrina, sino cambios de prácticas y actitud hacia los contextos en que se instalan.

 

El futuro de la religión es la diversidad; el pluralismo que vivimos se seguirá acrecentando. Es importante comprender los acontecimientos actuales desde su desarrollo histórico y cuestionarnos nuestra adscripción religiosa, sea cual sea nuestra forma de religión: Guadalajara será religiosa o no será.

Print Friendly and PDF

Territorio

¡Suscríbete!

Casa

Recibe reportajes, crónicas, entrevistas, 
0 invitaciones especiales a nuestros eventos.

Común

Plural

Tienda

© 2017 Territorio.

Contacto: redaccion@territorio.mx

Enviando formulario...

El servidor ha detectado un error.

Formulario recibido.